Después de unos meses de inactividad por los queahceres de los integrantes del comando, estos caminantes nos hemos vuelto a echar al campo, y qué mejor enclave que la Sierra de Grazalema.
El objetivo de esta salida era una ruta entre Benaocaz y Grazalema, conocida como El Salto del Cabrero, por el accidente geográfico que sorprende al senderista al recorrer unos 5 km. desde la salida. Es un impresionante pasillo natural de piedra formado por el hundimiento de la zona central, en las paredes es fácil observar los buitres que anidan allí, o mejor aún, su imponente vuelo a unos metros de distancia. Además de los buitres, la fauna local te va asaltando a cada paso del camino, en el que tuvimos un feliz encuentro con Platero (un hambriento burro gris que nos persiguió con constancia), y con el que toda la expedición posó para hacerse fotos; y una pequeña piara de cerdos, también hambrientos, y que mostraron su voracidad con la vegetación de la zona.
En este terreno, no es muy complicado remontarse a los tiempos de los bandoleros, andando continuamente
El grupo de expertos en ruta era completado por un arqueólogo, otra ambientóloga y una bióloga canaria; Javier, Amparo y Cande respectivamente, que consiguen que la experiencia sea una fuente inacabable de nuevos conocimientos. Y un ornitólogo en ciernes, Pablo, acumulando saberes. Muchos expedicionistas ingleses del siglo XVIII hubieran envidiado este multidisciplinar grupo para sus descubrimientos.
Aunque las predicciones meteorológicas presagiaban un sábado soleado, nos econtramos con unas condiciones un poco peores, un chirimiri constante, hasta que se convirtió en lluvia con todas sus letras, en el camino de vuelta a Benaocaz. Aunque es molesto, y volvimos con 2 ó 3 kilos más de barro a la casa, una ruta sin lluvia en la Sierra de Grazalema perdería parte del encanto. Tras resbalones, pantalones marrones claros con un curioso degradado desde las rodillas hasta los tobillos, y meter el pie hasta la corcha en los charcos, llegamos con muy buen ánimo a nuestro refugio durante estos dos días, en el que nos esperaba una ducha caliente. Aquí tenemos el enlace con la ruta exacta que realizamos http://www.endomondo.com/workouts/167381121/3586157 .
Y tras la ducha, y durante la barbacoa, unos lobos fieros que sembraron el terror en un pueblo imaginario (con una niña que no duraba más de un turno) , y risas infinitas cerraron un día que se aprovechó hasta la extenuación
El día siguiente lo aprovechamos por Grazalema y Arcos, pero eso se merece otra entrada. Pronto más y mejor.
Menudo resumen!... Estupendo. Incorporo también un enlace para disfrutar de la BSO que nos acompañó a la vuelta del viaje. Atención al min.45, al asunto de lo que hay que hacer para ser cantaor flamenco!
ResponderEliminarhttp://www.rtve.es/alacarta/audios/duendeando/duendeando-recuerdo-manolo-caracol-17-03-13/1723836/